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Lunes, 13/10/2008

LECTURA
Gál 4, 22-24. 26-27. 31?5, 1
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Galacia.
Hermanos: Está escrito que Abraham tuvo dos hijos: uno de su esclava y otro de su mujer, que era libre. El hijo de la esclava nació según la carne; en cambio, el hijo de la mujer libre nació en virtud de la promesa. Hay en todo esto un simbolismo: estas dos mujeres representan las dos Alianzas. La primera Alianza, la del monte Sinaí, que engendró un pueblo para la esclavitud, está representada por Agar. Pero hay otra Jerusalén, la celestial, que es libre, y ella es nuestra madre. Porque dice la Escritura: “¡Alégrate, tú que eres estéril y no das a luz; prorrumpe en gritos de alegría, tú que no conoces los dolores del parto! Porque serán más numerosos los hijos de la mujer abandonada que los hijos de la que tiene marido”. Por lo tanto, hermanos, no somos hijos de una esclava, sino de la mujer libre. Ésta es la libertad que nos ha dado Cristo. Manténganse firmes para no caer de nuevo bajo el yugo de la esclavitud.
Palabra de Dios.

COMENTARIO
San Pablo desde su formación de laico fariseo sometido a la ley, nos habla de la libertad. Libres de la ley, somos hijos e hijas de Dios. No estamos llamados a vivir como esclavos, cumpliendo órdenes que ni entendemos ni nos benefician. Estamos llamados a la libertad de los hijos y las hijas, que crecen en familiaridad y confianza con su padre Dios. Estas palabras tan tajantes de san Pablo nos deben hacer revisar nuestras prácticas y nuestras normas. ¿Son caminos para que todos los integrantes de la comunidad vivan en la libertad de los hijos y las hijas, o son un yugo que debilita la vida?

SALMO
Sal 112, 1-7
R. ¡Bendito sea el Nombre del Señor!
Alaben, servidores del Señor, alaben el Nombre del Señor. Bendito sea el Nombre del Señor, desde ahora y para siempre. R.
Desde la salida del sol hasta su ocaso, sea alabado el Nombre del Señor. El Señor está sobre todas las naciones, su gloria se eleva sobre el cielo. R.
¿Quién es como el Señor, nuestro Dios, que tiene su morada en las alturas, y se inclina para contemplar el cielo y la tierra? Él levanta del polvo al desvalido, alza al pobre de su miseria. R.

EVANGELIO
Lc 11, 29-32
Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.
Al ver Jesús que la multitud, se apretujaba, comenzó a decir: “Ésta es una generación malvada. Pide un signo y no le será dado otro que el de Jonás. Así como Jonás fue un signo para los ninivitas, también el Hijo del hombre lo será para esta generación. El día del Juicio, la Reina del Sur se levantará contra los hombres de esta generación y los condenará, porque ella vino de los confines de la tierra para escuchar la sabiduría de Salomón, y aquí hay Alguien que es más que Salomón. El día del Juicio, los hombres de Nínive se levantarán contra esta generación y la condenarán, porque ellos se convirtieron por la predicación de Jonás, y aquí hay Alguien que es más que Jonás”.
Palabra del Señor.

COMENTARIO
Jesús indica no una, sino dos señales, tomadas de la vida de los paganos. La Reina del Mediodía que fue a ver a Salomón, y los ninivitas que se convirtieron por la predicación de Jonás. También hoy nos puede poner como ejemplo a personas que no pertenecen a nuestros grupos o credos, y que sin embargo buscan de buena voluntad la sabiduría de Dios y se arrepienten de sus malas acciones.

Domingo, 12/10/2008

PRIMERA LECTURA
Is 25, 6-10
Lectura del libro de Isaías.
El Señor de los ejércitos ofrecerá a todos los pueblos sobre esta montaña un banquete de manjares suculentos, un banquete de vinos añejados, de manjares suculentos, medulosos, de vinos añejados, decantados. Él arrancará sobre esta montaña el velo que cubre a todos los pueblos, el paño tendido sobre todas las naciones. Destruirá la muerte para siempre; el Señor enjugará las lágrimas de todos los rostros, y borrará sobre toda la tierra el oprobio de su pueblo, porque lo ha dicho él, el Señor. Y se dirá en aquel día: “Ahí está nuestro Dios, de quien esperábamos la salvación: es el Señor, en quien nosotros esperábamos; ¡alegrémonos y regocijémonos de su salvación!” Porque la mano del Señor se posará sobre esta montaña.
Palabra de Dios.

COMENTARIO
En medio de la necesidad y la escasez, Dios invita a la abundancia. Gratis, comida y bebida de la mejor, no hay que pagar. Él quiere derrochar sobre nosotros todos sus bienes. Quiere alegrarnos y que queden atrás los días de llanto y luto.

SALMO
Sal 22, 1- 6
R. El Señor nos prepara una mesa.
El Señor es mi pastor, nada me puede faltar. Él me hace descansar en verdes praderas, me conduce a las aguas tranquilas y repara mis fuerzas. R.
Me guía por el recto sendero, por amor de su Nombre. Aunque cruce por oscuras quebradas, no temeré ningún mal, porque tú estás conmigo: tu vara y tu bastón me infunden confianza. R.
Tú preparas ante mí una mesa, frente a mis enemigos; unges con óleo mi cabeza y mi copa rebosa. R.
Tu bondad y tu gracia me acompañan a lo largo de mi vida; y habitaré en la Casa del Señor, por muy largo tiempo. R.

SEGUNDA LECTURA
Flp 4, 12-14. 19-20
Lectura de la carta del Apóstol san Pablo a los cristianos de Filipos.
Hermanos: Yo sé vivir tanto en las privaciones como en la abundancia; estoy hecho absolutamente a todo, a la saciedad como al hambre, a tener de sobra como a no tener nada. Yo lo puedo todo en Aquel que me conforta. Sin embargo, ustedes hicieron bien en interesarse por mis necesidades. Dios colmará con magnificencia todas las necesidades de ustedes, conforme a su riqueza, en Cristo Jesús. A Dios, nuestro Padre, sea la gloria por los siglos de los siglos. Amén.
Palabra de Dios.

COMENTARIO
Dedicado a la evangelización, san Pablo pasó de todo, también necesidades materiales. En esos momentos, los filipenses lo ayudaron económicamente. Así se hizo realidad la comunión de bienes, uno de los ideales de vida de las comunidades primitivas. San Pablo supo agradecer esta generosidad de los filipenses, confiando en que Dios los seguiría bendiciendo.

EVANGELIO
Mt 22, 1-14
Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo.
Jesús habló en parábolas a los sumos sacerdotes y a los fariseos, diciendo: “El Reino de los Cielos se parece a un rey que celebraba las bodas de su hijo. Envió entonces a sus servidores para avisar a los invitados, pero éstos se negaron a ir. De nuevo envió a otros servidores con el encargo de decir a los invitados: ‘Mi banquete está preparado; ya han sido matados mis terneros y mis mejores animales, y todo está a punto: Vengan a las bodas’. Pero ellos no tuvieron en cuenta la invitación, y se fueron, uno a su campo, otro a su negocio; y los demás se apoderaron de los servidores, los maltrataron y los mataron. Al enterarse, el rey se indignó y envió a sus tropas para que acabaran con aquellos homicidas e incendiaran su ciudad. Luego dijo a sus servidores: ‘El banquete nupcial está preparado, pero los invitados no eran dignos de él. Salgan a los cruces de los caminos e inviten a todos los que encuentren’. Los servidores salieron a los caminos y reunieron a todos los que encontraron, buenos y malos, y la sala nupcial se llenó de convidados. Cuando el rey entró para ver a los comensales, encontró a un hombre que no tenía el traje de fiesta. ‘Amigo, le dijo, ¿cómo has entrado aquí sin el traje de fiesta?’. El otro permaneció en silencio. Entonces el rey dijo a los guardias: ‘Átenlo de pies y manos, y arrójenlo afuera, a las tinieblas. Allí habrá llanto y rechinar de dientes’. Porque muchos son llamados, pero pocos son elegidos”.
Palabra del Señor.

COMENTARIO
¿Qué acontecimiento más alegre y festivo que la celebración de un casamiento? ¿Qué invitado se lo querría perder? La parábola de Jesús apela a esta experiencia desconcertante: los invitados a un banquete se niegan a ir. El Reino de Dios es fiesta, comida y bebida en buena compañía. ¿Quién se lo quiere perder?

Sábado, 11/10/2008

Santa María en sábado.

LECTURA
Gál 3, 22-29
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Galacia.
Hermanos: La Ley escrita sometió todo al pecado, para que la promesa se cumpla en aquellos que creen, gracias a la fe en Jesucristo. Antes que llegara la fe, estábamos cautivos bajo la custodia de la Ley, en espera de la fe que debía ser revelada. Así, la Ley fue nuestro guardián, hasta que llegara Cristo, a fin de que fuéramos justificados por la fe. Y ahora que ha llegado la fe, no estamos más bajo la custodia de un guardián. Porque todos ustedes, por la fe, son hijos de Dios en Cristo Jesús, porque habiendo sido bautizados en Cristo, han quedado revestidos de Cristo. Por lo tanto, ya no hay judío ni pagano, esclavo ni hombre libre, varón ni mujer, porque todos ustedes no son más que uno en Cristo Jesús. Y si ustedes pertenecen a Cristo, entonces son descendientes de Abraham, herederos en virtud de la promesa.
Palabra de Dios.

COMENTARIO
La observancia de la ley no puede darnos lo que nos da la vida en Cristo. La ley no puede darnos la unidad, porque siempre habrá algunos que la conocerán más y otros menos; algunos que la cumplirán más y otros menos. Es Cristo el que nos da la unidad, derribando todas las barreras: las diferencias entre los pueblos, las diferencias de clase social y las diferencias de género.

SALMO
Sal 104, 2-7
R. ¡El Señor se acuerda de su Alianza!
¡Canten al Señor con instrumentos musicales, pregonen todas sus maravillas! ¡Gloríense en su santo Nombre; alégrense los que buscan al Señor! R.
¡Recurran al Señor y a su poder, busquen constantemente su rostro; recuerden las maravillas que él obró, sus portentos y los juicios de su boca! R.
Descendientes de Abraham, su servidor, hijos de Jacob, su elegido: el Señor es nuestro Dios, en toda la tierra rigen sus decretos. R.

EVANGELIO
Lc 11, 27-28
Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.
Jesús estaba hablando y una mujer levantó la voz en medio de la multitud y le dijo: “¡Feliz el vientre que te llevó y los pechos que te amamantaron!”. Jesús le respondió: “Felices más bien los que escuchan la Palabra de Dios y la practican”.
Palabra del Señor.

COMENTARIO
Conocemos la alegría de escuchar la Palabra y guardarla en el corazón. Esa es nuestra bienaventuranza. Las palabras de Jesús son buena noticia, que nos confirma en nuestra opción por la Palabra de Dios por encima de tantas palabras huecas y maliciosas que nos rodean.

Viernes, 10/10/2008

LECTURA
Gál 3, 7-14
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Galacia.
Hermanos: Reconozcan que los verdaderos hijos de Abraham son los que tienen fe. La Escritura, previendo que Dios justificaría a los paganos por la fe, anticipó esta buena noticia a Abraham, prometiéndole: “En ti serán bendecidas todas las naciones”. De esa manera, los que creen son los que participan de la bendición de Abraham, el creyente. En efecto, todos los que confían en las obras de la Ley están bajo una maldición, porque dice la Escritura: “Maldito sea el que no cumple fielmente todo lo que está escrito en el Libro de la Ley”. Es evidente que delante de Dios nadie es justificado por la Ley, ya que el que es justo vivirá por la fe. La Ley no tiene en cuenta la fe, antes bien, el que observa sus preceptos vivirá por ellos. Cristo nos liberó de esta maldición de la Ley, haciéndose él mismo maldición por nosotros, porque también está escrito: “Maldito el que está colgado en el patíbulo”. Y esto, para que la bendición de Abraham alcanzara a todos los paganos en Cristo Jesús, y nosotros recibiéramos por la fe el Espíritu prometido.
Palabra de Dios.

COMENTARIO
San Pablo era un judío fariseo. Toda su vida se había basado en conocer la Ley y cumplirla. Y ahora, él dice que la ley es una maldición. Descubre que poner nuestra esperanza de salvación en el cumplimiento de la ley nos aleja del amor de Dios. Si creemos que nos salvamos cumpliendo la ley, entonces nos “autosalvamos”. Por el contrario, san Pablo ahora cambia el esquema mental: es Jesucristo el que nos trae la bendición de Dios, no nosotros con nuestra observancia.

SALMO
Sal 110, 1-6
R. ¡El Señor se acuerda de su Alianza!
Doy gracias al Señor de todo corazón, en la reunión y en la asamblea de los justos. Grandes son las obras del Señor: los que las aman desean comprenderlas. R.
Su obra es esplendor y majestad, su justicia permanece para siempre. Él hizo portentos memorables, el Señor es bondadoso y compasivo. R.
Proveyó de alimento a sus fieles y se acuerda eternamente de su Alianza. Manifestó a su pueblo el poder de sus obras, dándole la herencia de las naciones. R.

EVANGELIO
Lc 11, 15-26
Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.
Habiendo Jesús expulsado un demonio, algunos de entre la muchedumbre decían: “Éste expulsa a los demonios por el poder de Belzebul, el príncipe de los demonios”. Otros, para ponerlo a prueba, exigían de él un signo que viniera del cielo. Jesús, que conocía sus pensamientos, les dijo: “Un reino donde hay luchas internas va a la ruina y sus casas caen una sobre otra. Si Satanás lucha contra sí mismo, ¿cómo podrá subsistir su reino? Porque ?como ustedes dicen? yo expulso a los demonios con el poder de Belzebul. Si yo expulso a los demonios con el poder de Belzebul, ¿con qué poder los expulsan los discípulos de ustedes? Por eso, ustedes los tendrán a ellos como jueces. Pero si yo expulso a los demonios con la fuerza de Dios, quiere decir que el Reino de Dios ha llegado a ustedes. Cuando un hombre fuerte y bien armado hace guardia en su palacio, todas sus posesiones están seguras; pero si viene otro más fuerte que él y lo domina, le quita las armas en las que confiaba y reparte sus bienes. El que no está conmigo está contra mí; y el que no recoge conmigo desparrama. Cuando el espíritu impuro sale de un hombre, vaga por lugares desiertos en busca de reposo, y al no encontrarlo, piensa: “Volveré a mi casa, de donde salí”. Cuando llega, la encuentra barrida y ordenada. Entonces va a buscar a otros siete espíritus peores que él; entran y se instalan allí. Y al final, ese hombre se encuentra peor que al principio”.
Palabra del Señor.

COMENTARIO
La enseñanza de Jesús nos advierte para que estemos vigilantes contra las fuerzas del mal. El poder de Jesús expulsa de nosotros todo mal, pero no nos tenemos que confiar ni “dormir en los laureles”. Esa liberación para el bien debemos hacerla activa, para no volver a caer. Vemos que esto ocurre por ejemplo con personas que han superado una adicción o el alcoholismo; no pueden descuidarse, porque sino la recaída es peor. Sostengámosnos unos a otros, en oración y fraternidad, para no ser esclavos del mal.

Jueves, 09/10/2008

San Dionisio y compañeros, mártires

San Juan Leonardi, presbítero

San Héctor Valdivielso Sáes, religioso, y compañeros, mártires

Héctor nació en el barrio porteño de Boedo, Argentina, en 1910; y en 1914 viajó junto a su familia a España, donde se estableció en Briviesca. Ingresó en la congregación de los lasallanos, y, como maestro, se dedicó a la educación de los niños de las familias necesitadas. Valdivielso Sáez es uno de los ocho católicos que alcanzó la corona del martirio durante la llamada Revolución de Asturias, poco antes de la Guerra Civil Española. Es el primer santo argentino, fue canonizado en el Vaticano el 21 de noviembre de 1999.

LECTURA
Gál 3, 1-5
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Galacia.
Gálatas insensatos, ¿quién los ha seducido a ustedes, ante cuyos ojos fue presentado Jesucristo crucificado? Una sola cosa quiero saber: ¿ustedes recibieron el Espíritu por las obras de la Ley o por haber creído en la predicación? ¿Han sido tan insensatos que llegaron al extremo de comenzar por el Espíritu, para acabar ahora en la carne? ¿Habrá sido en vano que recibieron tantos favores? ¡Ojalá no haya sido en vano! Aquél que les prodiga el Espíritu y está obrando milagros entre ustedes, ¿lo hace por las obras de la Ley o porque han creído en la predicación?
Palabra de Dios.

COMENTARIO
San Pablo se dirige ahora a los cristianos que querían continuar practicando los preceptos de la Ley judía. A ellos, les muestra la diferencia entre la ley y la fe. También nosotros podemos creer que “nos aseguramos” la vida cumpliendo preceptos y normas de la ley. San Pablo nos recuerda que la vida es don del Espíritu, regalo de Dios, no un premio por cumplir ordenanzas.

SALMO
Lc 1, 69-75
R. ¡Bendito sea el Señor, Dios de Israel!
Nos ha dado un poderoso Salvador en la casa de David, su servidor, como lo había anunciado mucho tiempo antes por boca de sus santos profetas. R.
Para salvarnos de nuestros enemigos y de las manos de todos los que nos odian. Así tuvo misericordia de nuestros padres y se acordó de su santa Alianza. R.
Se acordó del juramento que hizo a nuestro padre Abraham de concedernos que, libres de temor, arrancados de las manos de nuestros enemigos, lo sirvamos en santidad y justicia bajo su mirada, durante toda nuestra vida. R.

EVANGELIO
Lc 11, 5-13
Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.
Jesús dijo a sus discípulos: Supongamos que alguno de ustedes tiene un amigo y recurre a él a medianoche, para decirle: “Amigo, préstame tres panes, porque uno de mis amigos llegó de viaje y no tengo nada que ofrecerle”, y desde adentro él le responde: “No me fastidies; ahora la puerta está cerrada, y mis hijos y yo estamos acostados. No puedo levantarme para dártelos”. Yo les aseguro que aunque él no se levante para dárselos por ser su amigo, se levantará al menos a causa de su insistencia y le dará todo lo necesario. También les aseguro: pidan y se les dará, busquen y encontrarán, llamen y se les abrirá. Porque el que pide, recibe; el que busca, encuentra; y al que llama, se le abrirá. ¿Hay entre ustedes algún padre que da a su hijo una serpiente cuando le pide un pescado? ¿Y si le pide un huevo, le dará un escorpión? Si ustedes, que son malos, saben dar cosas buenas a sus hijos, ¡cuánto más el Padre del cielo dará el Espíritu Santo a aquéllos que se lo pidan!
Palabra del Señor.

COMENTARIO
“La comparación es, por su contenido, muy audaz: mostrar la acción de Dios mediante la comparación con la motivación nada altruista del padre de familia molestado en su reposo nocturno. Justamente el hecho de que los hombres hacen a veces el bien no por quererlo ni por alguna causa más o menos noble, sino porque la acción buena entra dentro de una lógica de conveniencia en la que no son grandes ni los motivos ni los fines, sirve como signo que apunta a la realidad del Santo de Israel, que nunca abandona a sus fieles” (Horacio Lona, Evangelio y Existencia Cristiana, Ed. Centro Salesiano de Estudios).

Miercoles, 08/10/2008

LECTURA
Gál 2, 1-3. 6-14
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Galacia.
Hermanos: Cuando subí nuevamente a Jerusalén con Bernabé, llevando conmigo a Tito, lo hice en virtud de una revelación divina, y les expuse el Evangelio que predico entre los paganos, en particular a los dirigentes para asegurarme que no corría o no había corrido en vano. Pero ni siquiera Tito, que estaba conmigo y era de origen pagano, fue obligado a circuncidarse. En cuanto a los dirigentes ?no me interesa lo que hayan sido antes, porque Dios no hace acepción de personas? no me impusieron nada más. Al contrario, aceptaron que me había sido confiado el anuncio del Evangelio a los paganos, así como fue confiado a Pedro el anuncio a judíos. Porque el que constituyó a Pedro apóstol de los judíos, me hizo también a mí apóstol de los paganos. Por eso, Santiago, Cefas y Juan ?considerados como columnas de la Iglesia? reconociendo el don que me había sido dado, nos estrecharon la mano a mí y a Bernabé, en señal de comunión, para que nosotros nos encargáramos de los paganos y ellos de los judíos. Solamente nos recomendaron que nos acordáramos de los pobres, lo que siempre he tratado de hacer. Pero cuando Cefas llegó a Antioquía, yo le hice frente porque su conducta era reprensible. En efecto, antes que llegaran algunos enviados de Santiago, él comía con los paganos, pero cuando éstos llegaron, se alejó de ellos y permanecía apartado, por temor a los partidarios de la circuncisión. Los demás judíos lo imitaron, y hasta el mismo Bernabé se dejó arrastrar por su simulación. Cuando yo vi que no procedían rectamente, según la verdad del Evangelio, dije a Cefas delante de todos: “Si tú, que eres judío, vives como los paganos y no como los judíos, ¿por qué obligas a los paganos a que vivan como los judíos?”.
Palabra de Dios.

COMENTARIO
Las primeras comunidades cristianas, integradas tanto por personas provenientes del judaísmo como también del mundo pagano, vivían a diario situaciones inéditas para ambas partes. Por ejemplo, judíos y paganos se sentaban a la misma mesa, cada uno con sus normas y tradiciones culturales distintas sobre los alimentos. Esto hacía que a veces algunos cristianos se negaran a la comunión de mesa. No siempre el evangelio llega a impregnar con su novedad todos los actos cotidianos. Estos conflictos de los primeros cristianos también nos dan luz para reflexionar sobre nuestros conflictos comunitarios, y ver cuántas veces nos enfrentamos o dividimos por no dejarnos guiar por el evangelio.

SALMO
Sal 116, 1-2
R. ¡Vayan por el mundo y anuncien el evangelio!
¡Alaben al Señor, todas las naciones, glorifíquenlo, todos los pueblos! R.
Porque es inquebrantable su amor por nosotros, y su fidelidad permanece para siempre. R.

EVANGELIO
Lc 11, 1-4
Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.
Un día, Jesús estaba orando en cierto lugar, y cuando terminó, uno de sus discípulos le dijo: “Señor, enséñanos a orar, así como Juan enseñó a sus discípulos”. Él les dijo entonces: “Cuando oren, digan: Padre, santificado sea tu Nombre, que venga tu Reino, danos cada día nuestro pan cotidiano; perdona nuestros pecados, porque también nosotros perdonamos a aquéllos que nos ofenden; y no nos dejes caer en la tentación”.
Palabra del Señor.

COMENTARIO
“Cuando oren digan: Padre”. Sólo los pequeños pueden rezar así. Con la confianza y la libertad de los nenes chiquitos que cuando dicen “mamá” o “papá” ponen todo su ser y su atención en la persona a la que se dirigen. El soberbio se quiere igualar con Dios, y hasta cree que puede explicarlo, por eso no puede tener la actitud necesaria para acudir a él. El pequeño no intenta igualarse con Dios. Por eso puede estar en el lugar del hijo y de la hija, que alza la voz y estira los brazos para llamar al Padre.

Martes, 07/10/2008

Nuestra Señora del Rosario.

Durante siglos, el Rosario fue el Evangelio de la gente sencilla y pobre, que no tenía acceso a los textos bíblicos. A través del Rosario, se contemplan y meditan los grandes misterios de la salvación. Celebrar a María en su advocación de Nuestra Señora del Rosario es poder mirar los misterios de la fe con los ojos de María. Es revivir los momentos de la vida de Cristo, el gozo, el dolor y la gloria, como buena noticia para nuestra vida.

LECTURA
Hech. 1, 12-14
Lectura de los Hechos de los apóstoles.
Después que Jesús subió al cielo, los apóstoles regresaron del monte de los Olivos a Jerusalén: la distancia entre ambos sitios es la que está permitido recorrer en día sábado. Cuando llegaron a la ciudad, subieron a la sala donde solían reunirse. Eran Pedro, Juan, Santiago, Andrés, Felipe, Tomás, Bartolomé, Mateo, Santiago, hijo de Alfeo, Simón el Zelote y Judas, hijo de Santiago. Todos ellos, íntimamente unidos, se dedicaban a la oración en compañía de algunas mujeres, de María, la madre de Jesús y de sus hermanos.
Palabra de Dios.

SALMO
Lc 1, 46-55
R. El Todopoderoso ha hecho en mí grandes cosas. Su nombre es santo.
O bien: Eres feliz, Virgen María, tú que llevaste en tu seno al Hijo del Padre eterno.
Mi alma canta la grandeza del Señor, y mi espíritu se estremece de gozo en Dios, mi Salvador. R.
Porque miró con bondad la pequeñez de su servidora. En adelante todas las generaciones me llamarán feliz, porque el Todopoderoso ha hecho en mí grandes cosas. Su nombre es santo. R.
Y su misericordia se extiende de generación en generación sobre los que le temen. Desplegó la fuerza de su brazo, dispersó a los soberbios de corazón. R.
Derribó del trono a los poderosos y elevó a los humildes, colmó de bienes a los hambrientos y despidió a los ricos con las manos vacías. R.
Socorrió a Israel, su servidor, acordándose de su misericordia, como lo había prometido a nuestros padres, en favor de Abraham y de su descendencia para siempre. R.

EVANGELIO
Lc 1, 26-38
Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.
El ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, a una virgen que estaba comprometida con un hombre perteneciente a la familia de David, llamado José. El nombre de la virgen era María. El Ángel entró en su casa y la saludó, diciendo: “¡Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo!”. Al oír estas palabras, ella quedó desconcertada y se preguntaba qué podía significar ese saludo. Pero el Ángel le dijo: “No temas, María, porque Dios te ha favorecido. Concebirás y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús; él será grande y se le llamará Hijo del Altísimo. El Señor Dios le dará el trono de David, su padre, reinará sobre la casa de Jacob para siempre y su reino no tendrá fin”. María dijo al Ángel: “¿Cómo puede ser eso, si yo no convivo con ningún hombre?”. El Ángel le respondió: “El Espíritu Santo descenderá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra. Por eso el niño será santo y se lo llamará Hijo de Dios. También tu parienta Isabel concibió un hijo a pesar de su vejez, y la que era considerada estéril, ya se encuentra en su sexto mes, porque no hay nada imposible para Dios”. María dijo entonces: “Yo soy la servidora del Señor; que se cumpla en mí lo que has dicho”. Y el Ángel se alejó.
Palabra del Señor.

COMENTARIO
San Pablo tiene, en su propia vida, la experiencia de lo que hace la gracia de Cristo. Este breve relato autobiográfico quiere señalar el gran cambio que Cristo ha producido en la existencia de Pablo. Y así, exhorta a todos a vivir la alegría de la conversión.

Lunes, 06/10/2008

San Bruno, presbítero

Bruno fue el fundador de la Cartuja. Nació alrededor del año 1035 en Colonia (Alemania). Estudió en París, se ordenó sacerdote y enseñó Teología en Reims. Movido a llevar una vida de mayor penitencia, austeridad y soledad, fundó un monasterio eremítico. Marchó a Italia llamado por el Papa Urbano II con quien colaboró en el gobierno de la Iglesia. Murió en Squillace (Calabria), donde fundó otro monasterio, en el año 1101.

LECTURA
Gál 1, 6-12
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Galacia.
Hermanos: Me sorprende que ustedes abandonen tan pronto al que los llamó por la gracia de Cristo, para seguir otro evangelio. No es que haya otro, sino que hay gente que los está perturbando y quiere alterar el Evangelio de Cristo. Pero si nosotros mismos o un ángel del cielo les anuncia un evangelio distinto del que les hemos anunciado, ¡que sea expulsado! Ya se lo dijimos antes, y ahora les vuelvo a repetir: el que les predique un evangelio distinto del que ustedes han recibido, ¡que sea expulsado! ¿Acaso yo busco la aprobación de los hombres o la de Dios? ¿Piensan que quiero congraciarme con los hombres? Si quisiera quedar bien con los hombres, no sería servidor de Cristo. Quiero que sepan, hermanos, que la Buena Noticia que les prediqué no es cosa de los hombres, porque yo no la recibí ni aprendí de ningún hombre, sino por revelación de Jesucristo.
Palabra de Dios.

COMENTARIO
La comunidad de los gálatas llevaba unos pocos años de existencia cuando se vio tentada de volver a sus antiguas prácticas, anteriores a la vida en Cristo. A lo largo de la carta, san Pablo va a señalar en qué consiste el Evangelio, la buena noticia de la vida cristiana. Es un estilo de vida superador tanto de las creencias paganas como de la ley judía.

SALMO
Sal 110, 1-2. 7-9. 10
R. ¡El Señor se acuerda de su Alianza!
Doy gracias al Señor de todo corazón en la reunión y en la asamblea de los justos. Grandes son las obras del Señor: los que las aman desean comprenderlas. R.
Las obras de sus manos son verdad y justicia; todos sus preceptos son indefectibles: están afianzados para siempre y establecidos con lealtad y rectitud. R.
Él envió la redención a su pueblo, promulgó su alianza para siempre: Su Nombre es santo y temible. ¡El Señor es digno de alabanza eternamente! R.

EVANGELIO
Lc 10, 25-37
Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.
Un doctor de la Ley se levantó y le preguntó a Jesús para ponerlo a prueba: “Maestro, ¿qué tengo que hacer para heredar la Vida eterna?”. Jesús le preguntó a su vez: “¿Qué está escrito en la Ley? ¿Qué lees en ella?”. Él le respondió: “Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con todas tus fuerzas y con todo tu espíritu, y a tu prójimo como a ti mismo”. “Has respondido exactamente; obra así y alcanzarás la vida”, le dijo Jesús. Pero el doctor de la Ley, para justificar su intervención, le hizo esta pregunta: “¿Y quién es mi prójimo?”. Jesús volvió a tomar la palabra y le respondió: “Un hombre bajaba de Jerusalén a Jericó y cayó en manos de unos ladrones, que lo despojaron de todo, lo hirieron y se fueron, dejándolo medio muerto. Casualmente bajaba por el mismo camino un sacerdote: lo vio y siguió de largo. También pasó por allí un levita: lo vio y siguió su camino. Pero un samaritano que viajaba por allí, al pasar junto a él, lo vio y se conmovió. Entonces se acercó y vendó sus heridas, cubriéndolas con aceite y vino; después lo puso sobre su propia montura, lo condujo a un albergue y se encargó de cuidarlo. Al día siguiente, sacó dos denarios y se los dio al dueño del albergue, diciéndole: “Cuídalo, y lo que gastes de más, te lo pagaré al volver”. ¿Cuál de los tres te parece que se portó como prójimo del hombre asaltado por los ladrones?”. “El que tuvo compasión de él”, le respondió el doctor. Y Jesús le dijo: “Ve, y procede tú de la misma manera”.
Palabra del Señor.

COMENTARIO
Jesús habla con un maestro de la ley, un erudito. Y en la parábola que relata pone como personajes a un sacerdote y a un levita, ambos funcionarios del templo y reconocidos socialmente por esta función. El tercer personaje es un samaritano, un marginado social y religioso porque los samaritanos no cumplían con las exigencias del templo de Jerusalén. Para aquella sociedad, el samaritano era un inculto, un inferior, un pequeño. Y éste se dejó conmover por las heridas de su prójimo.

Domingo, 05/10/2008

PRIMERA LECTURA
Is 5, 1-7
Lectura del libro de Isaías.
Voy a cantar en nombre de mi amigo el canto de mi amado a su viña. Mi amigo tenía una viña en una loma fértil. La cavó, la limpió de piedras y la plantó con cepas escogidas; edificó una torre en medio de ella y también excavó un lagar. Él esperaba que diera uvas, pero dio frutos agrios. Y ahora, habitantes de Jerusalén y hombres de Judá, sean ustedes los jueces entre mi viña y yo. ¿Qué más se podía hacer por mi viña que yo no lo haya hecho? Si esperaba que diera uvas, ¿por qué dio frutos agrios? Y ahora les haré conocer lo que haré con mi viña; quitaré su valla, y será destruida, derribaré su cerco y será pisoteada. La convertiré en una ruina, y no será podada ni escardada. Crecerán los abrojos y los cardos, y mandaré a las nubes que no derramen lluvia sobre ella. Porque la viña del Señor de los ejércitos es la casa de Israel, y los hombres de Judá son su plantación predilecta. ¡Él esperó de ellos equidad, y hay efusión de sangre; esperó justicia, y hay gritos de angustia!
Palabra de Dios.

COMENTARIO
Cualquier persona en Israel comprendía el simbolismo de la viña. Todas las familias tenían una parra, para tener sombra, ricas uvas y quizás también vino casero. Sabían de los cuidados que la planta requiere, y de los buenos resultados que se obtienen cuando fue bien trabajada. Es imposible que dé fruto amargo. Y sin embargo, el pueblo se ha comportado de esta manera desconcertante. Habiendo recibido de Dios todos los cuidados, responden con injusticias y no con dulzuras.

SALMO
Sal 79, 9. 12-16. 19-20
R. La viña del Señor es su pueblo.
Tú sacaste de Egipto una vid, expulsaste a los paganos y la plantaste; extendió sus sarmientos hasta el mar y sus retoños hasta el Río. R.
¿Por qué has derribado sus cercos para que puedan saquearla todos los que pasan? Los jabalíes del bosque la devastan y se la comen los animales del campo. R.
Vuélvete, Señor de los ejércitos, observa desde el cielo y mira: ven a visitar tu vid, la cepa que plantó tu mano, el retoño que tú hiciste vigoroso. R.
Nunca nos apartaremos de ti: devuélvenos la vida e invocaremos tu Nombre. ¡Restáuranos, Señor de los ejércitos, que brille tu rostro y seremos salvados! R.

SEGUNDA LECTURA
Flp 4, 6-9
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Filipos.
Hermanos: No se angustien por nada, y en cualquier circunstancia, recurran a la oración y a la súplica, acompañadas de acción de gracias, para presentar sus peticiones a Dios. Entonces la paz de Dios, que supera todo lo que podemos pensar, tomará bajo su cuidado los corazones y los pensamientos de ustedes en Cristo Jesús. En fin, mis hermanos, todo lo que es verdadero y noble, todo lo que es justo y puro, todo lo que es amable y digno de honra, todo lo que haya de virtuoso y merecedor de alabanza, debe ser el objeto de sus pensamientos. Pongan en práctica lo que han aprendido y recibido, lo que han oído y visto en mí, y el Dios de la paz estará con ustedes.
Palabra de Dios.

COMENTARIO
San Pablo nos exhorta a mirar y a apreciar todo lo bueno y justo que hay a nuestro alrededor. Muchas personas, en el silencio de su vida cotidiana, se juegan por lo verdadero y noble. Tengamos también esa mirada amplia que sabe valorar lo bueno donde sea que se encuentre.

EVANGELIO
Mt 21, 33-46
Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo.
Jesús dijo a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo: “Escuchen esta parábola: Un hombre poseía una tierra y allí plantó una viña, la cercó, cavó un lagar y construyó una torre de vigilancia. Después la arrendó a unos viñadores y se fue al extranjero. Cuando llegó el tiempo de la vendimia, envió a sus servidores para percibir los frutos. Pero los viñadores se apoderaron de ellos, y a uno lo golpearon, a otro lo mataron y al tercero lo apedrearon. El propietario volvió a enviar a otros servidores, en mayor número que los primeros, pero los trataron de la misma manera. Finalmente, les envió a su propio hijo, pensando: ‘Respetarán a mi hijo’. Pero, al verlo, los viñadores se dijeron: ‘Éste es el heredero: vamos a matarlo para quedarnos con su herencia’. Y apoderándose de él, lo arrojaron fuera de la viña y lo mataron. Cuando vuelva el dueño, ¿qué les parece que hará con aquellos viñadores?”. Le respondieron: “Acabará con esos miserables y arrendará la viña a otros, que le entregarán el fruto a su debido tiempo”. Jesús agregó: “¿No han leído nunca en las Escrituras: ‘La piedra que los constructores rechazaron ha llegado a ser la piedra angular: ésta es la obra del Señor, admirable a nuestros ojos?’. Por eso les digo que el Reino de Dios les será quitado a ustedes, para ser entregado a un pueblo que le hará producir sus frutos”. Los sumos sacerdotes y los fariseos, al oír estas parábolas, comprendieron que se refería a ellos. Entonces buscaron el modo de detenerlo, pero temían a la multitud, que lo consideraba un profeta.
Palabra del Señor.

COMENTARIO
Jesús toma la imagen de la viña usada por Isaías, pero introduce una variante. Ya no es a la viña ?el pueblo? a quien se le reprochan las amarguras que produce, sino a los viñadores, los encargados de cuidarla, los dirigentes del pueblo. ¡Cuántos frutos buenos de nuestro pueblo son arruinados por los gobernantes! ¡Cuánta soberbia en quienes tienen un cargo ?sea político o religioso? y por eso se creen dueños de la vida de la gente a la que gobiernan!

Sabado, 04/10/2008

San Francisco de Asis

Francisco era hijo de un comerciante de Asís. Luego de estar preso y pasar una enfermedad, decide desposarse con “Dama pobreza” siguiendo una regla de vida basada exclusivamente en el evangelio. Muy pronto se le unieron algunos compañeros, y recibieron autorización de la Iglesia para funcionar como una orden religiosa. La figura de san Francisco atrae tanto a creyentes como a ateos por su sencillez, su radical pobreza y su amor por todas las criaturas del universo. Es el patrono de la ecología.

LECTURA
Jb 42, 1-3. 5-6. 12-17
Lectura del libro de Job.
Job respondió al Señor, diciendo: “Yo sé que tú lo puedes todo y que ningún proyecto es irrealizable para ti. Sí, yo hablaba, sin entender, de maravillas que me sobrepasan y que ignoro. Yo te conocía sólo de oídas, pero ahora te han visto mis ojos. Por eso me retracto, y me arrepiento en el polvo y la ceniza”. El Señor bendijo los últimos años de Job mucho más que los primeros. Él llegó a poseer catorce mil ovejas, seis mil camellos, mil yuntas de bueyes y mil asnas. Tuvo además siete hijos y tres hijas. A la primera la llamó “Paloma”, a la segunda “Canela”, y a la tercera “Sombra para los párpados”. En todo el país no había mujeres tan hermosas como las hijas de Job. Y su padre les dio una parte de herencia entre sus hermanos. Después de esto, Job vivió todavía ciento cuarenta años, y vio a sus hijos y a los hijos de sus hijos, hasta la cuarta generación. Job murió muy anciano y colmado de días.
Palabra de Dios.

COMENTARIO
“Yo te conocía sólo de oídas” dice Job. Le faltaba conocer a Dios desde su propia experiencia. El dolor no hizo que Job se alejara de Dios, al contrario. Fue en esa experiencia del dolor y de la pregunta donde Job encontró a Dios.

SALMO
Sal 118, 66. 71. 75. 91. 125. 130
R. ¡Brille sobre mí la luz de tu rostro, Señor!
Enséñame la discreción y la sabiduría, porque confío en tus mandamientos. Me hizo bien sufrir la humillación, porque así aprendí tus preceptos. R.
Yo sé que tus juicios son justos, Señor, y que me has humillado con razón. Todo subsiste hasta hoy conforme a tus decretos, porque todas las cosas te están sometidas. R.
Yo soy tu servidor: instrúyeme, y así conoceré tus prescripciones. La explicación de tu palabra ilumina y da inteligencia al ignorante. R.

EVANGELIO
Lc 10, 17-24
Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.
Al volver los setenta y dos de su misión, dijeron a Jesús llenos de gozo: “Señor, hasta los demonios se nos someten en tu Nombre”. Él les dijo: “Yo veía a Satanás caer del cielo como un rayo. Les he dado poder para caminar sobre serpientes y escorpiones y para vencer todas las fuerzas del enemigo; y nada podrá dañarlos. No se alegren, sin embargo, de que los espíritus se les sometan; alégrense más bien de que sus nombres estén escritos en el cielo”. En aquel momento Jesús se estremeció de gozo, movido por el Espíritu Santo, y dijo: “Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque, habiendo mantenido ocultas estas cosas a los sabios y prudentes, las has revelado a los pequeños. Sí, Padre, porque así lo has querido. Todo me ha sido dado por mi Padre, y nadie sabe quién es el Hijo, sino el Padre, como nadie sabe quién es el Padre, sino el Hijo y aquél a quien el Hijo se lo quiera revelar”. Después, volviéndose hacia sus discípulos, Jesús les dijo a ellos solos: “¡Felices los ojos que ven lo que ustedes ven! ¡Les aseguro que muchos profetas y reyes quisieron ver lo que ustedes ven y no lo vieron, oír lo que ustedes oyen y no lo oyeron!”.
Palabra del Señor.

COMENTARIO
Dios ha revelado “estas cosas” de su amor y su salvación a los pequeños. Si queremos conocer el misterio de Dios, entonces, nada mejor que preguntarle a los pequeños. Los que no confían tanto en su intelectualidad, sino en lo que el Espíritu les revela. Los que no quieren hablar de ellos mismos, sino de la obra que Dios hace en ellos.